Estimadas/os compañeras/os:
Os trasladamos el comunicado remitido por ACUMA en relación con la promoción a Cátedras de Universidad. Aprovechamos para informaros también de las actuaciones que SITUMA ha venido realizando en la Mesa de negociación de PDI en relación con esta cuestión.
SITUMA trasladó al presidente de la Mesa de PDI la posición de ACUMA, señalando que los 3,8 millones de euros aportados por la Junta de Andalucía para promoción deben reflejarse en un incremento del número de plazas de Catedrático de Universidad respecto a las convocatorias de los últimos años. Asimismo, fue el único sindicato que planteó en la Mesa de negociación del pasado 19 de febrero las cuestiones formuladas por ACUMA. Posteriormente, SITUMA informó puntualmente a su representación de las respuestas recibidas.
En la próxima Mesa de negociación de PDI, SITUMA volverá a plantear esta cuestión y preguntará expresamente qué cantidad de esos 3,8 millones de euros se ha destinado a la promoción a Cátedras. Exigiremos una respuesta clara y concreta sobre la cuantía asignada. Si la última convocatoria fue de 37 plazas, es necesario conocer cuanto antes cuántas plazas se convocarán en 2026. Esta información debe trasladarse tanto a la Mesa como a ACUMA a la mayor brevedad posible.
Comunicado del Colectivo de Profesorado Acreditado a Cátedra de la Universidad de Málaga en relación con el manifiesto del Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado publicado el 6 de marzo en el Diario Sur de Málaga
La excelencia bajo el yugo de una gestión contable disfrazada de lírica anacrónica
Desde el colectivo ACUMA, recibimos el reciente manifiesto del Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado (https://www.diariosur.es/opinion/vocacion-aptitud-profesorado-versus-financiacion-adecuada-claves-20260306114353-nt.html), publicado el día 6 de marzo en el Diario Sur de Málaga no como una reflexión académica, sino como un ejercicio de cinismo administrativo que insulta la inteligencia de esta plantilla.
Es indignante que, mientras el personal docente e investigador se somete a los niveles de exigencia más extenuantes de nuestra historia —validados por los criterios objetivos y externos de la ANECA—, la cúpula de la Universidad de Málaga responda con una retórica estamental que describe la excelencia como un “problema estructural”.
Resulta desolador que el éxito de los investigadores y de las investigadoras de la UMA sea percibido por sus dirigentes no como el motor de la institución, sino como una “inversión indeseable”. Esta visión anacrónica pretende convertir la promoción profesional en una suerte de limosna administrativa supeditada a una “disponibilidad presupuestaria” que, curiosamente, se vuelve invisible para el profesorado acreditado a pesar de las partidas específicas y la financiación finalista que la Junta de Andalucía ha transferido a esta casa con ese fin exclusivo.
No podemos permitir que se sigan ocultando las deficiencias de gestión tras una lírica vacía sobre la “abnegación” y el “sacrificio”. La universidad del siglo XXI no se construye con súbditos, sino con profesionales con derechos; pretender sustituir la seguridad jurídica de la LOSU por un misticismo de “entrega” es un intento de culpabilizar al profesorado por la propia incompetencia del equipo de gobierno.
Esta parálisis no es accidental ni generalizada, sino que esconde un sesgo puramente económico que desprestigia la dignidad docente: la institución solo parece agilizar los procesos de promoción cuando estos suponen un ahorro neto para las arcas universitarias —como ocurre en el tránsito de Personal Docente Laboral a Titular de Universidad—, mientras se retrasa la promoción de profesorado ayudante doctor y se bloquea sistemáticamente el acceso a la Cátedra de quienes ya han demostrado su valía.
Esta política de “promoción al menor coste” deja claro que para este Vicerrectorado la academia no es un espacio de mérito, sino una hoja de cálculo donde la excelencia sólo es bienvenida si sale barata.
Esta situación coloca al Rector de la Universidad de Málaga, Teodomiro López Navarrete, ante un espejo del que no puede desviarse. Mantener en su cargo a un Vicerrector que defiende públicamente que el aumento de las categorías superiores es “indeseable” y que castiga el talento acreditado por la ANECA bajo excusas presupuestarias dudosas, es una señal inequívoca y alarmante.
El Rector de la Universidad de Málaga debe entender que la continuidad de esta persona al frente de la ordenación académica es una adhesión pública a su punto de vista; es la confirmación de que el Rector comparte este modelo de universidad anacrónica, opaca y temerosa del progreso de sus propios y propias integrantes.
La Universidad de Málaga no puede permitirse que quienes la dirigen teman su propio crecimiento. Ha llegado el momento de que el Rectorado decida si desea liderar una institución que apueste decididamente por la excelencia y el progreso, o si, por el contrario, opta por administrar un declive ordenado en el que el mérito se perciba como una incomodidad.
El silencio o la inacción ante este agravio comparativo no serán interpretados como prudencia, sino como la confirmación de una forma de gestión que corre el riesgo de dar la espalda al futuro.
Firmado: ACUMA – Colectivo de Profesorado Acreditado a Cátedra de la Universidad de Málaga
Contacto e Información:
Email: colectivoacuma@gmail.com
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X: @colectivoacuma
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